Islas de ensueño

KNX: chalés junto al Havel

En una península cercana al centro de la ciudad de Brandeburgo, SEHW Architektur ha creado un entorno de chalés. Este sueño arquitectónico se parece más a una pequeña urbanización que a una única casa. 

Concepto arquitectónico
El espacio habitable con una superficie total de 600 metros cuadrados consta de cinco volúmenes distribuidos en forma de archipiélago sobre el terreno. Gracias a la cercanía del terreno al río Havel, cada uno de los edificios tipo pabellón flota sobre el suelo y están unidos entre sí a través de la placa del suelo y la del techo. En el espacio intermedio se despliegan distintos espacios libres, desde espacios pavimentados –las terrazas– y unos jardines hasta la piscina natural. La combinación de unos paneles grandes de cristal con las placas de techo y de suelo en hormigón liso y microterrazo blanco confiere un carácter refinado a todo el conjunto. Debido a las condiciones especiales del suelo, la placa del suelo de las islas edificio ha tenido que cimentarse sobre pilotes vaciados; las placas de techo reposan sobre muros y columnas de cemento. 

Cajas funcionales
Los distintos edificios cúbicos albergan distintas funciones: un cubo es la casa principal; el siguiente, la casa de los invitados; otro, el garaje y la caseta de los equipos técnicos, y el otro, el solárium con sauna. Mientras que la casa principal y la de los invitados presentan un diseño con carácter abierto y están orientadas hacia el agua y el jardín, la caseta de los equipos técnicos, el garaje y la sauna ocupan cubos cerrados que ofrecen protección contra miradas procedentes de la calle y de las casas vecinas. El solárium con sauna tiene, además, una terraza en la azotea. Aquí uno puede dejar vagar la mirada sobre las aguas para terminar el día en un ambiente relajado. 

Relaciones no casuales entre las vistas
Los distintos cubos se posicionaron sobre el terreno con el objetivo de crear unas vistas especiales en relación con las cercanas aguas y la orilla, y teniendo en cuenta los correspondientes puntos cardinales. La idea principal del diseño era hacer que confluyeran naturaleza y arquitectura. Por medio de unas grandes superficies de cristal que se pueden abrir, el espacio natural de los prados se captura, se enmarca y se convierte en parte de la vivienda. El uso de materiales naturales como la madera de roble y el terrazo en todo el conjunto, pero sobre todo en el núcleo de los suministros de los cubos habitados, hace referencia a la naturaleza original del entorno. En unas escotaduras circulares que retoman el concepto de las islas y que están situadas en la placa de suelo del exterior, se han plantado hierbas y arbustos de gran crecimiento. Estas escotaduras se repiten en aquellas placas de techo que tienen plantas debajo. Así estas crecen, en el más estricto sentido de la palabra, a través del edificio. La naturaleza en la edificación y la geometría de la naturaleza llevan a una simbiosis completamente planificada. 

Fabricación a medida
El interior de los edificios se ha hecho a medida para los habitantes. La casa principal y la de los invitados están concebidas como un espacio grande en cuyo centro se encuentra un núcleo de suministros con cocina, baños y vestidor. De esta manera, los espacios íntimos y privados están salvo de las miradas ajenas y se sitúan en el interior de la estructura de la vivienda. Alrededor del núcleo se forman espacios más grandes y más pequeños para llegar, habitar, dormir o trabajar. En la casa de los invitados se encuentran un despacho y una habitación. 

Materiales en armonía
El núcleo se ha revestido por completo en roble y forma armarios empotrados, estanterías, puertas, nichos, etc. en relieve. Como contraste técnico con el revestimiento de madera, la cocina del núcleo es un elemento metálico recortado y se abre al comedor y a la sala de estar. El baño interior recibe la luz de dos lucernarios. Las paredes y el suelo están revestidos con azulejos en color antracita y confieren a la estancia un carácter oscuro, pero a la vez cálido. Aquí también se han practicado muchos nichos de almacenaje en las paredes y en un lavabo blanco de Corian. El WC de los invitados, por el contrario, contrasta con todos los materiales y tonos naturales. Las paredes son de color verde mayo. Delante de ellas, unas cortinas iluminadas de cadenas de perlas doradas lanzan juegos de luces y sombras especiales en la estancia. Como contrapunto al área de la casa principal, la casa de los invitados se ha diseñado como lugar de retiro con superficies blancas y beis. Solo los armarios empotrados y las estanterías forman puntos de color especiales. 

Técnica de edificios para todas las funciones
La instalación eléctrica de JUNG se integra armoniosamente en la imagen del diseño y, gracias al sistema KNX, une todas las funciones técnicas como la iluminación, la sombra y el control de la calefacción. La apertura de las ventanas y de la puerta del garaje, la videovigilancia y el control de la sauna también se comunican a través del sistema KNX. Escenarios programados de manera diferenciada como “Buenos días”, “Fiesta” o “Ver la televisión cómodamente” integran todos estos componentes sea cual sea su función y permiten un manejo sencillo orientado al usuario por medio de los teclados F 40 y F 50 con el diseño de la serie LS 990 en acero. A través de la Graphic Tool de JUNG, se dispuso también de la posibilidad de grabar individualmente por láser las placas de las teclas de acero. En el entorno de chalés se renunció expresamente al uso de paneles de mando. La programación y el control se realizan a través de los terminales móviles de los usuarios; así pues, el cómodo control del hogar es posible incluso sin displays reconocibles a primera vista.
Fotos : Architektur: SEHW Architektur/ Fotografie: Meyerfoto

Diseños y tecnologías utilizados